Violaciones de los Derechos Humanos en el marco de la dictadura sanitaria y digital

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Todo lo explícitamente humano es inoportuno”. Todas las manifestaciones que contribuyen a la pérdida del carácter humano son extraordinariamente deseables para una mejor manipulación de las masas”. Günther Anders.

 

 

Estos días se ha vuelto hablar de un violador serial de Derechos Humanos: Gildo Insfran. Tres décadas gobernando en modo feudal la provincia argentina de Formosa, organizando cacerías de representantes de pueblos originarios, encerrando y torturando sus líderes como fuera el caso con Agustín Santillán o Félix Diaz. Insfran ostenta un siniestro récord de crímenes de lesa humanidad. Entre otros el asesinato de Roberto López o “Sixto” López, por no mencionar la responsabilidad de decenas de casas de tobas quemadas. De haber sido un déspota africano, se las vería en La Haya.

Por lo tanto que a raíz de la dictadura sanitaria, el peronista, haya podido aplicar sus métodos brutales, sin disimulo, estaba cantado. Las razzias nocturnas para “chupar gente” en sus domicilios, según la expresión de rigor durante los años de plomo, nunca dejaron de practicarse en su provincia, por un motivo y otro. Adultos y menores son deportados hacia escuelas transformadas en centros de detención clandestinos, hacinados, en un marco de arbitrariedad y de Estado de excepción total, en algunos casos enjaulados literalmente, padeciendo todo tipo de vejaciones, sin ningún tipo de contacto con el exterior. El crimen: ser “caso contacto”. El glosario de la “pandemia” hace las veces de caratula penal. Todas esas fechorías, Insfran las comete “por el bien de los formoseños”.

Lo más sorprende no es que tiranos se escuden en las medidas sanitarias. Sorprende que viejas democracias hayan optado por comportamientos de estado policial

No sorprende por parte de tiranos. Que los chinos repriman aún más lo uigures, que a Putin se le vaya de las manos la represión de las marchas pro Aleksei Navalny, es previsible. Lo más preocupante es que viejas democracias hayan optado por comportamientos de estado policial, de satrapías, de estado de facto. Que cometan violaciones sistemáticas a los derechos humanos, que hayan perdido toda vergüenza mientras pisotean nuestras garantías constitucionales y argumenten que es para “cuidarnos”. Que esos gobernantes democráticamente electos se hayan transformado en caciques golpistas gobernando en base a ordenanzas, ucases, decretos. Y que todo eso, lo hayamos tolerado como pueblo, sobreponiendo el miedo a la libertad, a la dignidad y al deber de protección hacia las generaciones futuras.

A casi un año de la instalación del Estado de excepción, y en vista de la cronicidad de este, de la dificultad de informar en un marco de censuras sin precedentes, es un deber romper con el muro del silencio. Debemos cesar de normalizar la violencia institucional covidista. Reportarla. Ponerla en perspectiva ante lo que fungía de estándar ético, hasta marzo de 2020, por cualquier factor de la índole que sea que se hubiese presentado, incluso un virus muy virulento de tipo ébola. Es imperativo emprender o seguir emprendiendo en el caso de este blog, la obra de descontaminación del protocolo de lavado de cerebro

Estos son algunas de las formas del mal que hemos banalizado:

VIOLENCIAS POLICIALES: detención arbitraria, represión, uso de armas o amenaza, intervención en el domicilio privado, retiro de documentos de identidad, multas ilegales, vejaciones, deportación hacia centros de cuarentena obligatoria, confiscación de vehículo, criminalización de la fiesta o de toda forma de reunión. Represión del ejercicio de la función social y comunitaria, sea o no configurada en el derecho.

Es menester tener en cuenta que las fuerzas de seguridad en su mayoría son víctimas también. No obstante esta es una de las típicas circunstancias de la historia, donde el peligro no viene del desobedecer sino del obedecer y cada uno, tendrá que responder de sus actos.

Esta es una de las típicas circunstancias de la historia, donde el peligro no viene del desobedecer sino del obedecer

PROPAGANDA Los medios masivos, en especial la televisión, ejercen actualmente de auxiliar de la represión proveyendo los argumentos para criminalizar el ciudadano en las circunstancias más normales de su vida, o directamente exigiendo arrestos en directo, pronunciando condenas sociales, desvelando identidades de personas privadas, cuando no sus domicilios, incitando al odio y al escarnio público. El caso por antonomasia de ese tipo de telebasura es “CRONICA TV” en Argentina. Sería interesante que las personas que han sido víctimas de ese tipo de Gestapo informen de las consecuencias profesionales y personales padecidas a raíz de la delación telegénica. La prensa gráfica también tiene una responsabilidad terrible.

MARTIRIO DE LOS INOCENTES. Trato sádico hacia los niños a través de la imposición de mascarillas asfixiantes, perjudiciales a su desarrollo físico, emocional, neurolingüístico. El atentado contra la salud y prosperidad de la juventud es único en la historia y abre varias cuestiones propias a la ciencia de la etología. ¿Somos animales degenerados, cuya especificidad es de organizar puntillosamente nuestra extinción? Tres generaciones padeciendo del complejo de Peter Pan parecen considerar insufrible que nuevas cohortes les sobrevivan y están dispuestas a todo tipo de escarnio, a tal extremo de desescolarizar los menores y hacer la vida de los estudiantes imposible. Ninguna generación que nos preceda podría haber sido tan sádica como para inventar un discurso de culpabilidad equiparando los niños de frente al covid, a lo que fueron las ratas en la propagación de la peste bubónica. Es importante hacer saber a esa generación de padres que son padres indignos.

¿Somos animales degenerados, cuya especificidad es de organizar puntillosamente nuestra extinción?

CENTRALIDAD GOLPISTA DEL EJECUTIVO. Decretos ilegales o abusivos, todos borderline en cuanto al ordenamiento jurídico, rigen nuestras vidas desde marzo 2020. Aun cuando fuesen conformes, la cuestión de la legalidad no debe cegarnos. Cabe recordar que los gobiernos más asesinos de la historia, Corea del Norte, China, la Unión Soviética, el III Reich, el Cambodge de Pol Pot, son y fueron estados constituidos. La dignidad, la libertad y por general los derechos humanos conforman el Derecho Natural. Hacen a la esencia biológica de la especie y se traducen en su reflejo de cooperación y preservación, más allá de la configuración permanente o esporádica de una nación. Es evidente que el Derecho positivo se está adaptando al Estado de excepción covidista. Ya muchas medidas atentando contra los derechos humanos son legales. Pero la dignidad e integridad física del ser humano supera todos los brotes totalitarios. Es un criterio universal y atemporal. Por lo tanto ninguna autoridad puede escudarse en una Ley, mismo si fue votada y respaldada por una plutocracia de inútiles electos, y menos por un decreto, un protocolo, una ordenanza localista, o lo que se antoje a la peor clase política de la historia, para imponer la fuerza bruta, pronunciar un arresto domiciliario, un toque de queda en tiempo de paz, impedir la gente hablar en los transportes públicos, o asfixiar los niños con mascarillas.

El Derecho positivo se está adaptando al Estado de excepción covidista. Ya muchas medidas atentando contra los derechos humanos son legales

ASFIXIA ECONOMICA. El escenario al cual nos enfrentamos es el de una depresión económica antológica. Lo que se observa, ya no es un comercio cerrado en una cuadra, son cementerios de comercios. La pérdida de empleo representa una hecatombe. Se necesitarán varias generaciones para regenerar lo destruido, empero debido a la aceleración de la inteligencia artificial es probable que eso no ocurra, porque el ser humano será entonces un lastre (liability) en el marco de la transformación digital. Mientras tanto, a los autónomos solo les queda el microcrédito usurero para hacer frente a sus gastos fijos, si es que lo obtienen, o el suicidio para preservar su dignidad. Para los que sobrevivan, la relación entre economía y salud siendo osmótica, la degradación de esta última es insoslayable. Es imposible que la peor clase de políticos de toda la historia lo ignore. Los únicos ganadores de nuestra asfixia son China y las big tech.

CENSURA DE CIENTIFICOS. Los conflictos de interés por parte de los medios masivos que han estado propagando el pensamiento único son centrales y participan de la confusión y gran ignorancia respeto a la identidad genómica, origen, mutaciones si las hay de verdad del Sars cov-2. Locutores sin ningún tipo de formación se han permitido aleccionar o difamar jefes de unidad de servicios prestigiosos porque no abundaban en el discurso dominante.

CRUELDAD SISTEMICA. Las injurias en la vía pública, por no llevar la mascarilla asfixiante son de lo más común. En algunos casos acompañadas de agresión física. El acoso y desprestigio hacia aquellas personas que no participen de la campaña del miedo y sigan intentando hacer una vida normal es visto como algo de bien, de responsable. Se reportan muchos casos de personas que incluso perdieron sus trabajos, por hacer preguntas. Es algo del cual todos podemos dar fe, de un lado o del otro, sea como víctima o verdugo.

DELACION. Casi todos los gobiernos crearon canales de denuncia ciudadana al estilo petenista. Donde no fue el caso, la podredumbre brotó espontáneamente.

BIG TECH La irrupción de la declaración de pandemia, el 11 de marzo de 2020 desemboca en el confinamiento del hombre y el desconfinamiento de la inteligencia artificial haciéndonos, más que nunca, dependientes de las redes sociales para poder comunicar, informarnos y … ser censurados. Las big tech han sabido sacar provecho de su centralidad, llegando a superar en poder los Estados constituidos. Editorializan, intervienen, escuchan, censuran, filtran la comunicación humana. Para los refractarios al encierro poblacional, la perspectiva de mantenerse en las redes se hace difícil. Más para quien no esté del lado de la corrección política, y los dos van a menudo juntos. Los disidentes, valientes dicho de otro forma, de uno lo son del otro.

Si no hacemos nada, puede que seamos la última generación de hombres libres

DESCODIFICACION DEL HUMANO en todos sus aspectos, empezando por su espiritualidad, prohibiéndole o limitando su acceso a los templos. Impidiendo los ritos funerarios. Ahogando sus reflejos de sobrevivencia que incorporan hacer subir al Arca mucho más que su propia vida biológica. Erradicando su sentido de la cooperación (empatía). Vetando sus sofisticadas relaciones intergeneracionales. Envileciéndolo al negarle su deber de protección hacia las generaciones que suben, etc. Destrucción de todos sus valores subliminales. De pronto la vida se sitúa por encima de la dignidad, de la libertad, o sea de los valores propulsores de la transición de la tribu a la super tribu (civilización). En base a esas aspiraciones se crearon las naciones modernas, se sacrificaron nuestros padres. De eso tratan los himnos nacionales y las Constituciones de las naciones democráticas.

Si no hacemos nada, puede que seamos la última generación de hombres libres. Lo que hace a la condición humana, lo que nos hace humanos, no solo releva de la antropológia. Es una cuestión a la cual hay que dar una lectura ciudadana urgente.

 

 

Cuando la injuria es de buenos modales

Nada bueno, en principio, para 2021

 

Confinamiento del ser humano, desconfinamiento de la Inteligencia Artificial



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