Crowdfunding contra la censura

Hoy la libertad de expresión pertenece a la blogosfera. La prensa mainstream ha vehiculado en bloque, sin el más mínimo resguardo de distancia critica, los fake, relativos a la pandemia del virus chino, como suele hacerlo con el tema que sea, observándose los unos a los otros, para estar seguro de pegar a la misma línea editorial. Los cuestionamientos por parte de los grandes medios han aparecido cuando la OMS ella misma marcaba uno de sus tantos giros en U. Siempre detras. Nunca delante de los hechos.

Desde el principio, hemos alertado sobre la malísima gestión de riesgo a nivel global. Sobre el hecho que se estaba tendiendo el micrófono a médicos militantes o presentando conflictos de interés, dejando de lados a epidemiólogos de amplio recorrido, censurados, anatemizados, a veces hasta en las redes sociales, aquellos cuyo diagnóstico se ve ahora corroborado. Hemos asistido a un derrotero científico y una alta instrumentación mediática.

El políticamente correcto genera una forma de autocensura monstruosa. Genera odios nuevos, racialismo, intolerancias varias, pérdida del sentido del humor, pensamiento único, ostracismo, abandono de la cultura argumentaría a favor de la repetición de eslóganes.  Para intelectuales haciendo alarde de distancia critica no hay espacio. Algunos han encontrado algún intersticio en unos pocos medios, pero esos espacios se van rarificando. La semana pasada en el “New York TImes”, un editor ha sido echado por haber autorizado la publicación de una columna de opinión, ni siquiera un editorial, por no corresponder a lo tolerado por la doxa del políticamente correcto (PC). En ese caso se supo. La realidad es que la censura y autocensura es el cotidiano de la prensa hoy.

La censura o autocensure no es la excepción. Es la regla. Es causa y efecto a su vez de la perdida de costumbre por parte de la opinión publica de enfrentarse a la polémica, la disidencia y sobre todo el hecho que la realidad pueda ser más compleja de lo que parezca. Muchos periodistas o intelectuales, de amplia trayectoria hemos encontrado en el universo del blogging un espacio de libertad, imposible en los medios donde alguna vez colaboramos.

A raíz de la crisis del coronavirus son muchos los reportajes que hubiésemos querido hacer, y de hecho fuimos los primeros en alertar sobre realidades ahora demostradas, pero no fue posible ir tan lejos como queríamos porque en algún momento el dinero hace la diferencia para poder trabajar, sobre todo en lugares inhóspitos, desde donde impera la corrupción. Ofrecemos a nuestros lectores, que son muchos la posibilidad, a través del boton de PayPal, apareciendo en la barra lateral del blog, de participar del crowdfunding, la única forma de financiamiento posible.

En caso de dificultad con el Pay Pal, crowdfunding.ri@gmail.com o teresitadussart@gmail.com

Gracias por el soplo de libertad,

T.D./RI



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