“Si no fuera por el pago, tendríamos perpetua”

imagesMQYBU8T2© Todos derechos reservados. Teresita Dussart

En su declaración ante el TOF 2, Carlos Telleldín, el hombre que entrego la Trafic luego utilizada para el atentado a la Amia-Daia, reconoció la relevancia decisoria del pago de 400.000 pesos/dólares que le fue otorgado a él y su familia en el marco de un programa de protección de testigos en 1996. “Si no fuera por el pago, los policías y yo estaríamos haciendo perpetua” declaró ante el Tribunal Oral Federal 2. “No me arrepiento un solo día.”  Ese episodio y la manera en la que fue instrumentalizado es lo que hizo naufragar toda la causa, así como los elementos de prueba que implicaban a miembros de la policía bonaerense. Siempre en alusión a ese episodio, referido por Telleldín como “pago”, agrega: “Galeano se grabó porque para él era un recibo. En eso fue honesto”.

La séptima sesión estuvo integralmente dedicada a la declaración de Telleldín por parte del ministerio público y del abogado de Memoria Activa. El abordaje y las preguntas de las dos partes se encuentran en total sintonía como lo estuvieron a lo largo de doce años. El rol singular de Memoria Activa fue elípticamente evocado por el propio Telleldín cuando declaró que Rubén Beraja (presidente de la DAIA al momento del atentado, hoy imputado por “encubrimiento”) había en una ocasión requerido que “Memoria Activa sea alejado de todos los expedientes sensibles”. Una desconfianza hacia esa organización expresada invariablemente por todas las fuentes. A lo menos, aquellas que no comulgan con el cerco kirchnerista y antes duhaldista; como si Memoria Activa fuese una suerte de retaguardia de la conexión “brigada”.  De hecho, cuando fueron sobreseídos Telleldín, los policías de la bonaerense y los ex carapintas por el TOF3, en 2004, el abogado de Memoria Activa celebró con los abogados de los ex imputados, entre los cuales se encontraban neonazis confesos.

A pesar de estar imputado, Telleldín  actuó a menudo en calidad de testigo de la querella. Aun reconociendo que ese pago fue diseñado para ayudar a su ex mujer, Ana Boragni, y sus hijos durante su encarcelamiento y para ofrecer una posibilidad de ir a vivir al extranjero, declaró que a través de la operación del pago quería dejar expuestos los métodos del ex juez y de los ex fiscales Eamon Mullen y Jose Barbaccia, los cuales “sabían todo”. Telleldín reconoció espontáneamente haber sido el autor original de la “propuesta”, que inicialmente era de 500.000 pesos. En su opinión, “ese dinero provenía del Banco Mayo” de Rubén Beraja “o de fondos del Mossad”. No pudo explicar sobre qué fundaba tal aserción que ya había proferido ante el TOF3. Una explicación sería, a su entender, que el dinero había sido entregado “por personas con nombres típicamente judíos, como  David o Jaime” (sic). A pesar de atribuir el “pago” a un servicio extranjero y en condiciones extrajudiciales, precisó que  “nadie le dijo que tenía que guardar el secreto del pago”. Tanto es así que declaró haber convocado a un escribano para registrar el pago.

Patricio Pfinnen, ex patrón de la Sala Patria dentro de la Side,  otro de los imputados por “encubrimiento”, declaró el jueves pasado,  en el marco de una sesión cerrada al público, que esa suma fue pagada con fondos de la SIDE. El ex agente en su deposición se asombró de que el nuevo equipo de investigadores no haya desde 2005 provisto aquellas informaciones que el antiguo equipo habría supuestamente encubierto, entre ellas la pista siria.

Hablando de fondos en ningún momento se le pregunta a Telleldín, aprovechando que está en el banquillo de acusados, cual es el origen de su ostentatoria fortuna en los años previos al atentado, fortuna que excede de lejos el perfil del buscavida de conurbano que fue labrando y lo situa en un mapa del poder mucho más relevante.

A medida que van pasando las semanas, aparece cada vez más obvio que el objeto procesal es el mismo que permitió sobreseer en 2004 a los participantes de la conexión local del atentado: apuntar una y otra vez al video, y sólo al video. Nada se deba esperar de este juicio en cuanto a un aporte de informaciones sobre los autores del atentado. Cuanto menos, teniendo en cuenta que estos están en la sala, pero como querella, tal como lo dejó asentado el ex fiscal Eamon Mullen.



Categorías:AMIA

Etiquetas:, , , , , , , , , , ,

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: