Sindicalismo presidencialista

images

Entrevista con Martín Moreno, autor de Los demonios del Sindicalismo Mexicano (Aguilar)

Desde Mexico. teresitadussart@gmail.com

 

Disfrazados de contrapoder, acuñados de la marca de la democracia, los sindicatos en México han optado por prácticas que en algunos casos poco o nada tienen que ver con su razón de ser, y sí con el crimen organizado al que le pisan las huellas. Martín Moreno, columnista del periódico Excélsior y del portal SinEmbargoMX, lleva años disecando el uso y abuso del poder en todos sus estamentos. Acaba de publicar para la editorial Aguilar, un nuevo opus: “Los demonios del Sindicalismo Mexicano.”

En ese trabajo periodístico de largo soplo se analizan las redes de complicidad  que obraron a hacer de las centrales sindicales, desde los albores del priismo, unos satélites esenciales al mantenimiento del status quo a favor del poder.La investigación analiza la impronta de un partido casi único, cuya longevidad en sí ha permitido consolidar, y luego enquistar en la sociedad, esas logias de poder que como metástasis han contaminado toda la vida política. Se podría alegremente cambiar los nombres propios de partido y de gentes para trasladar la investigación a Argentina, donde otro partido casi único ha definitivamente pervertido la mismísima función del sindicato. Basta referirse a las imágenes de Hugo Moyano de la CGT cuando todavía era oficialista, sentado a la derecha del padre, Néstor Kirchner, como el más celado de los Torquemadas kirchneristas.

El columnista es severo con Enrique Peña Nieto. Advierte que no hay que equivocarse. “Hay un solo PRI, el de ayer y el de hoy”. Sin embargo, en los hechos, Enrique Peña Nieto ha sido el único en encarcelar a la líder de una de las satrapías sindicales más perniciosas, en la persona de Elba Esther Gordillo. Un hecho que no encuentra gracia ante los ojos del autor, en parte dice porque la líder había perdido de su influencia en su gremio y, por otra parte, porque esa caída en desgracia sería el fruto de una apetencia política superlativa y molesta en exceso. Precisamente, al estilo del Hugo Moyano argentino; o cuando el visir quiere volverse califa en lugar del califa.

El libro es una radiografía de los mecanismos internos del sindicalismo mexicano, cuyo sesgo presidencialista, o propicio a la “transa”, a no confundir con la negociación, puede trasponerse a varias sociedades.

Entrevista con el autor.

RI : La cuestión de corrupción propia al sindicalismo mexicano viene como asociada a la existencia de un partido casi único, en todo caso un partido que ha sido muy importante a lo largo de la historia del país, el PRI. ¿Hay algo dentro del acervo del PRI que lo hace más propenso al secretismo, a la arbitrariedad?

Martín Moreno: Se explica porque en la esencia misma del PRI, que gobernó durante más de 70 años en México y que actualmente gobierna desde el poder presidencial, era la única opción política durante muchos años. Si bien el PAN nace en 1938, pues no tenía ni la fuerza ni la estructura corporativa para albergar sindicatos, hay que recordar que el PRI durante décadas se basa en un trípode político que era el sector obrero, el sector campesino y el sector popular. ¿Que era? Eran sindicatos, eran organizaciones campesinas que en México tuvieron mucha fuerza en los 70 y en los 80, y el sector popular que eran todas las organizaciones civiles que le daban vuelta al partido.  Lo que hoy serían ONG. El PRI las arropa y se vuelve parte de una red de complicidades. ¿A qué me refiero? Un sector obrero representado mucho por Fidel Velázquez, un líder que duro más de cincuenta años, casi cincuenta y dos años, en la CTM (Confederación de Trabajadores de México). “Te doy posiciones en mi congreso, te doy gubernatura” y ¡va a tener siete gubernaturas! “y tú a cambio me acompañas con tu voto que es el voto corporativo”, que es el voto duro del PRI. ¿Porqué en México cuando hay votación muy alta pierde el PRI? Porque esa votación ciudadana muy alta rebasa el voto corporativo del PRI. Y así se creó esa red de complicidades, de conveniencias políticas mutuas. Así se acostumbraron los líderes sindicales y así siguen operando. No saben otra forma de operar más que a través de la conveniencia política y de la complicidad con el poder.

RI: En Argentina existe la misma mecánica. El peronismo gobierna desde décadas. ¿Existe alguna simetría entre la longevidad de un partido y la  corrupción endémica que se observa?

MM : Por supuesto que cuando hay red de complicidades lo demás va desgranándose solito, como la corrupción. Otro gran problema de México es la falta de transparencia. La falta de transparencia encubre todo y arropa a la corrupción, a que los gobernantes no den la información que por ley inclusive, algunos de ellos deben dar. Se forjan bajo el fuego del PRI tradicional. No hay varios PRI. Hay uno nada más. El de antes y el de hoy. Es el mismo. Entonces todos esos satélites que crecieron y se fortalecieron a la par del PRI, el sector obrero, los líderes obreros, los sindicatos, el sector popular, el sector campesino, están hechos a semejanza del PRI.  

 

“La mayoría de las disidencias o son cooptadas o son sometidas.”

 

 

TD: ¿Hay espacio para la disidencia en el sindicalismo mexicano?

MM: Hay disidencias fuertes en algunos sindicatos. Te doy un ejemplo concreto que viene en el libro. La disidencia en el sindicato del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) es muy fuerte y gracias a esa disidencia no se ha hecho absolutamente todo lo que dispone el sindicato a través de su Secretaría General oficial que es la que maneja el sindicato. En otros sindicatos no hay disidencia, porque los líderes obreros o cooptan a la disidencia o la destierran. Por ejemplo, muchos sindicatos encuentran amparo en la Secretaría del Trabajo, en las juntas federales y locales de conciliación y arbitraje, que es donde se dirimen los conflictos obreros. Y volvemos a lo mismo: La red de complicidades que cobijan los sindicatos. Y cuando llegan los conflictos legales hacia la autoridad correspondiente, ya sea local o federal, allí en esas autoridades, en esas instancias legales, se encargan de neutralizar a la disidencia.  Es muy difícil en México, sobre todo con el regreso del PRI, que una disidencia triunfe encima de una Secretaría General. Sí, tienen algunos la fuerza para detener algunas cosas, pero la mayoría de las disidencias o son cooptadas o son sometidas.

RI: ¿Cuándo te refieres a red de complicidades, va hasta en financiamiento de partido o de campaña?

MM: Es una red donde entran partidos, sindicatos, poder presidencial de turno. El caso de Elba Esther Gordillo (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) es muy claro.  A Elba Esther Gordillo -y lo ponemos en este libro-, la lleva a la cima un presidente: Carlos Salinas de Gortari. Pasan dos presidentes panistas y, ¿qué hacen los dos presidentes del PAN? La empoderan. La hacen más poderosa. Fox la hace inmensamente poderosa, Martha Sahagún (esposa del ex presidente Vicente Fox) también. Calderón (Felipe) no se atreve a tocarla. Aún más, Calderón la protege constitucionalmente. Un presidente la lleva a la cima, que fue Carlos Salinas, y otro presidente que fue Enrique Peña Nieto, por muchas razones políticas, es el que la encarcela. Es decir que el poder presidencial te hace y te acaba.

RI : En tu libro cuentas los detalles de esa cena de cumpleaños durante la cual Elba Esther Gordillo critica la Reforma Educativa, y eso es reportado a Los Pinos, desde donde se decide la bajada de pulgar. Me dio la impresión que había como una suerte de proceso de intención. ¿Tú crees que esa mujer tan poderosa, que ha sido recuperada por tantos presidentes, pudo caer en desgracia sólo porque no compartía la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto?

MM : Bueno, oponerse a la Reforma Educativa, tan sólo eso implicaba un problema para el gobierno. Pero efectivamente, no nada más es eso. En el libro se cuenta un pasaje en el que ella, que siempre fue soberbia, una mujer a la que la pierde la soberbia, que llegó a ser más poderosa inclusive que un propio presidente de la República, tiene un encuentro con Peña Nieto cuando éste era todavía gobernador del Estado de México, y se atreve a entrar en el juego sucesorio del Estado de México. Eso no le gustó a Peña Nieto. Porque los políticos mexiquenses tienen una particularidad. Para que se entienda bien, ellos creen que el Estado mexicano es de ellos.  Así nos hicieron desde los 50, los 60. Es un territorio desde donde se dice “aquí no te metas, aquí mandamos nosotros”. Y a partir de allí surgieron algunos roces con Elba Esther Gordillo. Hay un discurso donde, ya Peña Nieto electo y en Europa, Gordillo dice: “aquél que ande en Europa, le digo, aquí mandamos nosotros. Aquí no se viene a meter“. Sí fue un desafío. Y fue algo más que se agregó al expediente de Elba Esther Gordillo. El capítulo de mi libro se llama la “Quina de Peña Nieto.

RI: Pero aquí, en el caso de Elba Esther Gordillo versus Enrique Peña Nieto, también se observa algo que tiene que ver con la coacción de los sindicatos. Si en América Latina, en los países donde gobernó un partido casi único, se observan sindicatos tan potentes es por su capacidad a hacer plegar los poderes de turno, sin que sea por motivos que tienen que ver con los derechos de los trabajadores. ¿Cuáles han sido las medidas de retorsión de Elba Esther Gordillo desde que está en cárcel, si las ha habido? Todo el juego de estos sindicatos, aparte la capacidad de generar fondos de corrupción, de financiamiento de campaña, de los casos de enriquecimiento ilícito, consiste en decir “bueno, si nosotros queremos tenemos la capacidad de bloquear la vida del país”.

MM: Como en Oaxaca, como en otros estados, como en Guerrero, hay que recordar que Elba Esther Gordillo, aun con todo su poder, había sido rebasada por algunas disidencias dentro del sindicato. Como la CENTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación), la había rebasado en el Distrito Federal, la había rebasado en Oaxaca, en Guerrero. Ella tuvo que aprender a convivir con esta disidencia. No se los compraba con dinero directo del sindicato. La reforma de la educación propuesta por Peña Nieto efectivamente tocaba algunos puntos sensibles y hoy estamos viendo que son  puntos que están prácticamente neutralizados en Oaxaca, en Guerrero, en Chiapas, en algunas zonas de Michoacán. Es decir, esa reforma política no ha cuajado. No ha entrado. No ha prendido. Ni siquiera a nivel nacional. Y está muy marcado el rechazo inclusive en algunas zonas donde manda la Coordinadora.

RI : ¿O sea que dices que sí ha habido una reacción por parte del sindicato de maestros al encarcelamiento de Gordillo ?

MM : Sí. ¿A qué se oponía Elba Esther?  A que se evaluaran los maestros. Ese era el punto neurálgico.

 

Los priistas, y la mayoría de los líderes sindicales son priistas, fueron diseñados en torno al presidencialismo. No fueron diseñados para la democracia

 

RI: Cuando se lee un libro como el tuyo y se observa los mecanismos del sindicalismo hay motivos para desesperar. Por naturaleza, el sindicalismo debería actuar como un contrapoder. Sin embargo se observa que en las grandes centrales, y eso vale inclusive en los países más democráticos, hay algo en su ADN que parece hacerlos propensos a la corrupción. ¿Qué hay en ese ADN?

MM : El PRI operó durante los 50, 60, 70 y gran parte de los 80 a través de centrales poderosas: la CTM, la CMC (Confederación Mexicana de Campesinos),  en el caso del Campo,  aunque ya no tienen el poder que tenían. Cuando los sindicatos vieron que la CTM, que fue la gran central obrera de este país, empezaba a debilitarse con la muerte de Fidel Velázquez (presidente de la CTM durante más de 40 años. Muere en 1997)  pues entonces se fortalecieron ellos como sindicatos y aliados del poder. No dependamos nosotros de la CTM. Ya vimos nosotros cómo se hace. Pues yo, como líder sindical, me acerco al poder, al secretario del Trabajo. Que me lleve con el Presidente y así hago una alianza. Me preguntas si tienen un ADN de corrupción. Yo vuelvo a insistir en eso. No saben hacer otra cosa. Los priistas, y la mayoría de los líderes sindicales son priistas, fueron diseñados en torno al presidencialismo. No fueron diseñados para la democracia. La democracia no la entienden. No la practican. Es más fácil transar, entenderse con la autoridad. Con todos los gobiernos. Por un lado tienen en su ADN, la no transparencia. En el libro hay una máxima que pongo. Hay una cláusula no escrita dentro de los sindicatos: “prohibida la transparencia. Opacidad obligatoria”.  Es más cómodo para ellos y es más redituable política y económicamente no ser transparentes. Ser aliados del poder. No estar peleados con él. Ese círculo vicioso, de no transparencia, les es muy cómodo.

RI : En tu libro hablas del tesorero del sindicato de los trabajadores de Pemex, Ricardo Alana, el cual fue diputado y senador del PRI. ¿Cómo es posible que el tesorero de un sindicato, sea diputado o senador del partido gobernante? Se ha hablado mucho de conflicto de interés últimamente en México a raíz de las revelaciones de la periodista Carmen Aristegui. ¿Esto presenta un serio conflicto de interés, no?

MM : Es evidente el conflicto de interés pero los políticos, y hablo de todos los partidos, se protegen de tal manera para encubrir ese conflicto de interés y más aún para justificar ese conflicto de interés. Te voy a poner un ejemplo muy claro: El Partido de Acción Nacional (PAN). Diego Fernández de Cevallos, cuando era senador, el más poderoso de México, le decían el jefe Diego, líder del PAN en el Senado, con picaporte directo en Los Pinos, era senador y promovía y autorizaba o rechazaba leyes, y al mismo tiempo era jefe de uno de los bufetes jurídicos más importantes del país. Entonces, los asuntos que le llegaban al bufete jurídico rebotaban al Senado y él decía qué se hacía. Siempre se le dijo a Fernández de Cevallos y él se aferraba a decir: aquí no hay conflicto de interés. El caso de Ricardo Aldana pues es claro. Él era senador o diputado, pero él era el tesorero (del sindicato de petroleros). Imagínate el poder que tenía sobre el control de miles de millones de pesos del sindicato. Nunca se le hizo nada. Volvemos a lo mismo. ¿Por qué? Porque Romero Deschamps {Presidente del Sindicato de Trabajadores del Petróleo de la Republica de México, STPRM}  fue siempre aliado del poder presidencial. El sí que es priista declarado. Vicente Fox tuvo una gran oportunidad de desmontar ese viejo sindicalismo como se lo estaba pidiendo la gente. Que le estaban pidiendo los mejicanos. Acaba con esos sindicatos. Lo pudo haber hecho porque traía un bono democrático muy fuerte. 

RI: ¿El hecho que las autoridades sindicales sean políticamente connotadas significa que los adherentes constituyen un electorado cautivo? ¿Hay un efecto coercitivo?

MM : Sí claro. Es un voto corporativo.  Es la reserva votos del PRI que se marca mucho en algunos estados.  Veracruz es una reserva electoral del PRI porque hay muchos sindicatos.  Lo cual no ocurre por ejemplo en Michoacán, donde la cosa esta más fraccionada, o en estados como Nuevo León, que tiene otros perfiles y donde allí el PAN, por su naturaleza política, tiene mucho más presencia. Para el PRI es muy importante mantener ese voto corporativo. Ese voto que nunca llegó en 2000 y que fue rebasado por el voto ciudadano de las clases medias y de las clases medias altas que le dieron el voto a Fox. Para el PRI, sobre todo ahora que se vienen las elecciones de junio, es muy importante mantener controlado ese voto corporativo. Si bien no tiene el efecto y la fuerza de hace veinte años, todavía es un votación que en una elección presidencial cerrada te puede dar un triunfo.

RI : Hablamos mucho del PRI porque es el partido que domina la vida política casi sin interrupción aparte las dos presidencias del PAN. ¿Pero cuál sería la garantía que el PRD lo haría mejor? De izquierda o de derecha, después de muchos años, décadas de oposición dialéctica, se observa paradójicamente un acervo cultural compartido.  En Chile, Pinochet se fue, pero la sociedad chilena entera fue pinochetiza. En Argentina, Perón peronizó todos los estamentos. ¿Por qué deberíamos pensar que el PRD mantendría una relación más democrática o tendiendo a menos conflictos de interés con las centrales sindicales?

MM: Hay un libro de un periodista mexicano, Luis Espota, que es novelista también, que se llama El Primer Día. El presidente saliente recibe al presidente electo en su casa. Y le pregunta el presidente terminando su sexenio al flamante presidente: ¿Va a ser usted un buen presidente? Sí voy a ser un buen presidente. ¿Y cómo lo sabe si nunca lo ha sido? Entonces eso se le puede aplicar al PRD.

RI: Hay una nueva ley, que ya tiene aprobación del Senado y que está por pasar a Cámara de Diputados, que es la Ley de Transparencia. Estos sindicatos y sus prácticas ¿crees que pueden ser corregidos por esta nueva ley? ¿Están los sindicatos contemplados por esta nueva Ley?

MM : Dentro de la Nueva Ley de Transparencia están incluidos sindicatos y partidos políticos. Hasta allí vamos bien. Pero hay que tomar las reservas del caso. Porque hemos visto muchos casos en que pintan muy bien las cosas, que parece que hay allí una luz de transparencia y hay algo que hace que el diablo meta la cola y se atora. Esta semana tienes razón, se votó en el Senado la Ley de transparencia.  Pero ya se empezó a obstaculizar la rendición de cuentas por parte de los legisladores. Ya vienen las clausulitas con sus regresiones y mutilaciones de la Ley de Transparencia. Vamos a esperar a que se discutan sindicatos y partidos. Pero yo, hasta no ver, sería escéptico.

 

Todos derechos reservados



Categorías:Latin America

Etiquetas:, , , , , , , , , , , ,

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: