REFLEXIÓN DEL DÍA DESDE SIN CITY

CASO BOUDOU. Hay que desconfiar de todo en Argentina, sobre todo lo que parece bueno a primera vista. Es una buena costumbre por tomar de una vez por todas. Es verdad que solo alguien dentro del sistema puede destruir a otro individuo del sistema, especialmente cuando llega la hora de los ajustes de cuenta. El caso es que el  juez Ariel Lijo acaba de ganarse la fama de juez campeón olímpico de la independencia judicial, pero no siempre brilló en esa categoría, y no siempre estuvo opuesto a quien ahora procesa. Más bien el contrario. La dimensión Nicolás Ciccone, Guillermo Reinwickpasados de testigos a procesados, puede hacer caer la causa por error procesal, y así se derrumba todo, menos la fama de juez mani pulite de Lijo. (Evidentemente que no hay ni víctimas, ni ingenuos en el proceso de cesión forzada de la Ciccone Calcográfica. Lo único que hay son descontentos por los vueltos). Lo mismo se puede decir de la no lectura del expediente por parte del abogado de Núñez Carmona.

Es raro que un juez frente a un caso tan sensible, que abarca un caso de corrupción a nivel presidencial (nadie de sensato cree un solo segundo que un pincha discos de la envergadura de Amadou Boudou robó por cuenta propia, ni en las Anses, ni la Ciccone Calcográfica, ni nada de nada, sin que sea a pedido) no se asegure de limar toda asperidad pudiendo incurrir en la categoría de los errores procesales, tan obviamente constitutivos de una trampa.  El caso de Reinwick y Ciccone además podría tomar la forma de un mensaje subliminal hacía aquellos otros testigos y arrepentidos en los casos de corrupción, los cuales van a empezar a desvelarse, y ya no por medio de esas “consultoras especializadas en informes reservados” que apestan a Side y  llegan milagrosamente al despacho de “periodistas de investigación” elegidos, sino porque la mafíocracia tiene en la figura presidencial un capo mafioso realmente muy torpe y el sistema se cae a pedazos por sus internas.

Un programa de protección de  testigo es el legado que dejo la causa Amia al sistema penal argentino. Legado que parece no encontrar traducción posible en los hechos, si bien la tiene ahora en derecho.



Categorías:AMIA, Argentina, Corrupción, Otro día en Argentina

Etiquetas:, , , , , , , ,

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: