Amia. Parte III. Relaciones entre el esquema terrorista local y el Hezbollah

morelloTeresita Dussart (c) Todos derechos reservados

Lo que destapó la declaración del ex embajador Aviran

A raíz de las revelaciones del ex embajador Itzhak Aviran en Enero 2014 a la Agencia Judía de Noticias (AJN) se creó una gran conmoción por parte Argentina y un áspero desmentido por parte de las autoridades israelíes. Sin lugar a dudas, la evaluación de una autoridad que tan cerca estuvo de los hechos no podía dejar a nadie indiferente. Sus declaraciones fueron sin anestesia previa. La más impactante fue aquella que apuntó a una ejecución extrajudicial de la “mayoría de los autores”, los cuales estarían “en el otro mundo”. Eso sería obra de la aplicación de un castigo al igual del que fue administrado por un equipo de ejecutores después del atentado de los juegos olímpicos de Múnich (1972). Es bien sabido desde la Segunda Guerra Mundial que el estado judío prefiere, a una impunidad intra o infra judicial, una justicia extrajudicial, lo cual desde la antropología del derecho se puede debatir, pero en el caso de la Amia es particularmente desconcertante porque parece venir agregar un argumento insoslayable a la ya fehaciente impunidad. “Vieron, lo dice Aviran” podrían recabar los terroristas locales, “los responsables ya están en el otro mundo. ”

Por tanto que se sepa, los autores gozan de buena salud física, económica, hasta a veces política, y se encuentran en su mayor parte en Buenos Aires, donde no estiman deber esconderse. No obstante la polémica afirmación, Aviran en la misma entrevista subraya que no se sabe a la fecha lo que sucedió exactamente. Es difícil imaginar que se pudo borrar del mapa presuntos autores sin tener presente quién hizo qué. Queda que es impensable que esa declaración haya sido fortuita y sin algo de fundamento.

Hubieron muchos muertos relacionados de una manera u otra a la causa Amia a lo largo de estos casi veinte años. Surgen unos nombres entre otros tantos, como Alberto Lelli, el estrambótico encargado cultural de la Embajada Argentina en Teherán al momento de los hechos: sus ausencias inexplicadas y reiteradas mientras el embajador Norberto Augé debía lidiar con las consecuencias de la ruptura del acuerdo de cooperación nuclear y era llamado reiteradamente a ásperas confrontaciones en la cancillería iraní, la relación directa de Lelli con Carlos Saúl Menem y su muerte en un accidente de coche en 2000. Otra muerte fue la de Ángel Dionisio Cañete, asesinado el 9 de abril de 1997.  Se trataba de un policía bonaerense relacionado a Carlos Telleldín. Su hermano Marcelo Claudio Isidoro Cañete habría presenciado en su calidad de chofer de Jorge Pacífico un asesinato por parte del miembro del Modin, asistido en ese hecho por “el Gordo” -un guardaespaldas de Eduardo Duhalde-, dos semanas antes de ocurrir la voladura de la Amia, por una cuestión de un vuelto de 80 mil dólares en relación a la compra de explosivos. Otra muerte, estirando al máximo, es la del propio hijo del presidente Menem, Carlos Junior. Pero ninguna tuvo nada que ver con una mano extranjera. Fueron accidentes, y en el caso de Cañete, un muy probable ajuste de cuentas dentro del esquema terrorista.

Socializando con el Hezbollah de Ciudad del Este

A los pocos instantes de ser conocidas las declaraciones de Aviran, surgió en la prensa argentina el nombre de Imad Moughniyad, figura histórica del Hezbollah. Ejecutado en 2008 por un misil, aparentemente apuntado a su teléfono celular. Moughniyad era buscado por varios estados, Francia, Israel, Estados Unidos y por Argentina. Fue el juez Juan José Galeano quien emitió un pedido de captura internacional a través de Interpol el 16 de mayo de 2003 y no en 2008 por las nuevas autoridades judiciales. Según cables difundidos por Wikileaks, provenientes de un analista de la sociedad Stratfor, la ejecución de Moughniyad demostró las tensiones dentro del Hezbollah entre la facción pro iraní y la facción pro Siria, y la lucha entre estos dos estados para controlar el Hez. Según esos cables, el terrorista se encontraba bajo protección permanente iraní. Su ejecución habría creado una suerte de incidente diplomático entre los “estados hermanos”, una mini guerra fría de dos años. No consta que Moughniyad haya tenido relación directa con ninguno de los miembros del esquema terrorista local. En cambio, es seguro que los elementos Hez de Ciudad del Este nada pudieron hacer sin la anuencia de alguien a un relevante nivel jerárquico, en el Valle de Bekaa o en Beirut. Muchos servicios de inteligencia, y el propio juez Galeano, parecieron decir que esa persona podía ser Moughniyad.

Legajo 406Si no hubo contacto directo con Moughniyah, en cambio hay un importantísimo elenco de miembros destacados de la esfera del Hez actuando a nivel internacional, de los cuales surgen intercambios telefónicos muy frecuentes con los terroristas del reparto Modin Duhaldista, intercambios que se van incrementando en vísperas del atentado de la Amia, con un pico en abril de 1994.

Quien más relación tuvo con los miembros de la cúpula del Hezbollah de Ciudad del Este fue sin lugar a dudas el entonces diputado del Modin Emilio Morello. Surgen del expediente numerosos entrecruzamientos telefónicos entre éste y un ciudadano brasileño de Foz de Iguazú, un tal André Marques. Marques hacía el nexo telefónico a través de dos de sus teléfonos celulares con eminencias de la organización mafio terrorista de la Triple Frontera, como Farouk Abdul Omairi, Hassan Mohamed Abbas y Assad Ahmad Barakat.

Farouk Omairi era un traficante de armas relacionado a Mohamed Adel Taki, arrestado en Costa de Marfil por los mismos hechos. Omairi vivió un tiempo indeterminado en Bélgica antes de llegar a Brasil. Ese pasaje por Bélgica no demuestra nada, sin embargo no hay que perder de vista que la sociedad South Beef o M.H.K[i]. Group N.V. tenía su sede en ese país y que una de los principales fuentes para ilustrar la determinación y las modalidades del Hezbollah de encomendar atentados contra centros judíos, viene por una infidencia del ex militar belga, ex jefe del servicio de compras del ejercito belga, reconvertido al tráfico de armas, André Donald Vandenheede[ii]. Esto se sabe por declaraciones que habría hecho el militar belga en Amsterdam al ex Batallón 601 Leandro Ángel Sánchez Reisse.

Wilson Dos Santos :  ¿Quien le dijo?

Assad Ahmad Barakat es un libanés naturalizado paraguayo. Miembro al momento de los hechos del Consejo de Acción Islámica de Ciudad del Este (CDE). El 23 de diciembre de 1996, habría participado de una reunión donde se trató el tema de los “traidores”. No se sabe a la fecha a qué se refieren los integrantes de ese cónclave por “traidores”. Lo que es seguro es que gravita alrededor de los libaneses  un personajes algo turbio, un tal Wilson Dos Santos, brasileño, hombre de la noche, que en su momento en 1994 fue portada de los diarios argentinos. Fue el hombre que alertó sobre la inminencia del atentado. Wilson dos Santos, acompañando a la portadora de valijas que era entonces la iraní Nasrim Moktari, aprovechó de su estadía en Milán para alertar en persona, una semana antes del atentado a la Amia, que éste iba a ocurrir, llamando y dirigiéndose repetidas veces al consulado de Argentina, y luego a los de Brasil e Israel.  Cae de peso propio que la información de la tragedia que estaba a punto de producirse sólo puede haberle sido provista por alguien dentro de la organización. Alguien que quiso impedirla, sea cual sea el motivo.

Las condiciones del interrogatorio de Wilson Dos Santos fueron tan torpes, tan brutales y tan contra todas las reglas elementales de protección de testigos (ley que por entonces no existía), que el testigo se encerró en una actitud de no colaborar, sólo dispuesto a romperse bajo condiciones extorsivas, cuando su primer movimiento no había sido motivado por intereses financieros. Queda que Wilson dos Santos supo del atentado e intento reiteradamente prevenirlo. Con saber quién le entregó la información se cerraba básicamente la investigación del atentado, el de la Amia y muy probablemente el de la Embajada.

Wilson dos Santos, durante sus estadías en Buenos Aires moraba a menudo en el Hotel Central Argentino, donde paraban varios miembros del Hezbollah y de donde se registran llamados provenientes del diputado Emilio Morello y de Enrique Rodríguez Day, por entonces apoderado del Modin.

El diputado Emilio Morello habría sido el encargado de recibir la cobranza en Paraguay que debía ser de 9 millones de dólares, según declara en calidad de testigo Leandro Ángel Sánchez Reisse, el cual dice haber recibido la información de Carlos (El Indio) Castillo, amigo de Carlos Telleldín[iii], hombre de confianza de Aldo Ricco, traficante de armas, autor de tráficos varios con Paraguay, ex carapintada, antisemita notorio y mucho más. Según dichos del Indio reproducidos por Sánchez Reisse, se habría producido un problema en la cobranza que habría dividido a los terroristas locales.

Son muchísimos los nexos entre el esquema Modin-Duhadismo y el Hezbollah de Ciudad del Este, tal como lo refieren varios legajos del expediente constituido antes de 2004. Uno es el caso de los siete libaneses de Ciudad del Este que estuvieron, según Gendarmería argentina en la Isla del neonazi Alejandro Sucksdorf[iv], donde se practicaba entrenamiento militar y se les habría adiestrado en el uso de explosivos. Cuando éstos llegaron a Campo de Mayo en base a un exhorto del juez Marquevich en 1995, no se les pregunto ¿Quién en Ciudad del Este los mandaba entrenarse en Buenos Aires?  Esa información era fundamental.

Los chiitas ahora son los buenos

Las relaciones entre el Hezbollah y el esquema terrorista local compuesto de los representantes más aguerridos del hampa (policía bonaerense) y de un grupo antisemita de peronistas fundamentalistas (Modin), en 1994, no deben hacer perder de vista que hay una jerarquía penal, y otra moral, entre lo que es cometer, encubrir y patrocinar un crimen. En la causa Amia, de los dos primeros conceptos, se sabe mucho sino todo. Por lo menos para quien quiera saber. Está todo en el expediente. El tercero necesita ser reforzado. Ahora bien, han pasado veinte años! La causa no ha avanzado, pero el mundo ha cambiado substancialmente. La relación al tiempo en Argentina es particular porque los gobiernos pasan y la historia se reproduce casi al idéntico. Pero en el resto del mundo, en veinte años los escenarios han dado paso a una nueva configuración. Hace veinte años, los sunnís eran los buenos y los chiitas los malos. Desde entonces, burdamente hablando, la relación se ha invertido. En 2014, lo que preocupa el mundo es que Faluja ha caído en manos de Al Qaeda, grupo fundamentalista sunní para el cual los chiitas son “Takfir” (herejes), poniendo a gran parte de la población de Irak en una situación de peligro inmediato. La situación en Siria es análoga. El riesgo percibido es de la internacional djihadista sunní contra un gobierno chiita moderado. Otro reto para Occidente es que las tropas americanas se retiren de Afganistán y quien está detrás como campo de profundidad estratégica y retaguardia a su vez, es Irán. Entre 1994 y 2014, hubo 2001. Ese año, Irán ayudo a Estados Unidos en la guerra contra Al Qaeda en Afganistán. No hay hoy país occidental que no quiera normalizar las relaciones con Irán, y ya nadie lo esconde. Es política exterior oficial. Ése es el nuevo cuadro, Y dentro de veinte años, lo que ahora es imposible tal vez sea realidad. Tal vez un día, Israel tenga buenas relaciones con Irán. Especialmente teniendo en cuenta que cuatro décadas no son nada al lado de miles de años de coexistencia fascinante entre el mundo persa y el judío.

Mientras el mundo cambiaba, el lema del Modin: “Nacional y Popular”, ha sido transferido al Frente Para la Victoria, y no es una casualidad, como no es una casualidad que fue Duhalde quien trajo al poder a Néstor Kirchner, un desconocido en el escenario nacional en 2003. No es una casualidad que después de dos atentados impunes, lo “Nacional y Popular” haya sido sistemáticamente reelecto a cada contienda electoral. Puesto en perspectiva, no es tampoco casual que la causa Amia se haya transformado en una universidad del crimen cuya lección más magistral es la de la impunidad. Tal vez, la justicia solo se pueda dar en un cambio de paradigma mucho más amplio.


[i]Ver Dossier “Amia II, víctima de una matriz criminal aún vigente”, en este portal del mismo autor,

[ii]Ver Dossier “Amia II, víctima de una matriz criminal aún vigente”, en este portal del mismo autor

[iii]Ver Dossier “Amia II, víctima de una matriz criminal aún vigente”, en este portal del mismo autor

[iv]Ver Dossier “Amia II, víctima de una matriz criminal aún vigente”, en este portal del mismo autor.



Categorías:AMIA, Argentina, Corrupción, Irán

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