Atacar Siria una pésima idea

Opinión. Teresita Dussart (C)

Un ataque en Siria, por parte de una coalición de países considerando que no necesitan pasar por el Consejo de Seguridad, pese a la presencia de  un equipo de Naciones Unidas en la periferia de Damasco realizando la colecta de pruebas para determinar si un ataque químico tuvo lugar o no, sería el fin de lo que queda de legitimidad de la organización nacida en 1945. Misión de Naciones Unidas que es la única en poder proveer información confiable, todo el resto, provenientes de organizaciones humanitarias es información tercerizada.

Desde el fin de la guerra fría, en 1989, la cantidad de conflictos en el mundo ha ido en aumento, dando a pensar que el organismo encargado de asegurar la paz no era la organización de Naciones Unidas, sino el equilibrio del miedo y de la disuasión. Desde que aquella dinámica disuasión se hundió bajo los escombros del muro de Berlín, para beneficio de los pueblos que vivían bajo el yugo del totalitarismo soviético, surgieron numerosos conflictos nacionalistas, religiosos e identitarios de otra edad, sin contención a la vista. Se hace sentir la ausencia de Mister No.

En su lugar se instauró un intervencionismo compulsivo. Vamos y vemos después. Y no se trata de hacer la apología del neutralismo o del pacifismo como tal. En Europa, cuando llegábamos a la universidad en los años 80, había necesariamente un momento en que habríamos de contestar a la pregunta: ¿qué hizo su abuelo durante la guerra? ¿De qué lado estuvo? El heroísmo o la cobardía de nuestros ascendientes nos determinaba socialmente, y nos parecía bien que así fuera. Nos parecía bien que no fuera lo mismo haber combatido para aniquilar la hidra del mal o no haberlo hecho.  Adheríamos todos, y seguimos como parte de nuestro ADN cultural a esa frase de Sir Winston Churchill : “Preferisteis el deshonor a la guerra, y ahora tendréis el deshonor y también la guerra”. Pensábamos y pensamos que no hay paz posible frente a la hidra del fascismo, del arbitrario, de la fuerza bruta. Repudiamos el pacifismo de la indiferencia, del laissez faire y de mirar de costado ante un crimen.

Pero hubo un punto de inflexión. Ese momento fueron las “primaveras árabes”.  Una cosa es el espíritu de Churchill y  otra es la variante de la ama de casa del Wilsonismo y sus peligrosas buenas intenciones invasivas. Que se alce un grupo de salafistas cualsiese en nombre de la democracia y será de los nuestros. Eso fue la clave de las primaveras árabes y del respaldo que recibieron por parte de la Secretaria de Estado. La administración de Barack Obama ha hecho lo posible, con la mejor conciencia, para hacer caer la dictadura blanda de Hosni Mubarak y poner en su lugar la democracia plebiscitaria, de corta mayoría, de los hermanos musulmanes. Cuando Hilary Clinton visitó Egipto en julio de 2012 para felicitar a Morsi fue recibida con tomates por los egipcios. No, gracias. Y el resultado está a la vista. Entre tanto cuántos murieron y cuántos más morirán en Egipto? Estados Unidos favoreció algo de similar al régimen de los Ayatollah en Egipto, sólo que los iraníes lo hicieron solos. Por lo menos Occidente no tuvo nada que ver en 1979. En 2011, Occidente sostuvo la instauración de la hermandad musulmana  con la consciencia de haber cumplido con su rol de árbitro de la elegancia, pero no hizo nada para el Movimiento Verde en Irán en 2009, violemente reprimido por los Basij obedeciendo a Mahmud Ahmadinejad. El Movimiento Verde estaba compuesto de auténticos demócratas seculares.

Para ser honestos, no empezó con Barack Obama. Desde 1991, no ha habido un año que no conlleve un conflicto con participación de una coalición internacional. Desde la primera guerra del Golfo  (la guerra Irán-Irak de 1980 a 88, era una guerra bilateral), ha habido una seguidilla de conflictos como no se había visto antes de la primera guerra mundial. Los que hemos llegado a la edad adulta en los noventa no hemos pasado un año que no haya en alguna parte del mundo una operación de restauración de la paz, una fuerza de interposición entre beligerantes, una de esas operaciones que los israelís bautizan con nombre de tango: Paso Oriental,  Primera Lluvia, Cielo Azul, una operación de destitución de un dictador, sin hablar naturalmente de la aparición de esa guerra larvada: la aparición del híper terrorismo en los 90 con su funeste apoteosis en 2001, el cual hace aparecer  la Banda Bader y las Brigadas Rojas como Boy Scouts. Nosotros, los hijos de la socio democracia, nietos de resistentes, soldados, civiles, sobrevivientes de la segunda guerra mundial, vivimos en un mundo más inseguro que el supuesto Nunca Más de nuestros padres y abuelos y pagamos más para el esfuerzo de guerra que si estuviésemos en guerra abierta, aunque sea sólo porque en una sociedad global las pérdidas de los unos nos afectan a todos. Es el precio del aventurismo y de las falsas buenas intenciones. Hay que empezar a respetar las formas. Eso pasaría por dejar en Siria a los inspectores terminar sus diligencias. Hay que saber si hubo armas químicas y, si hubo saber quién está detrás del ataque. Un ataque preventivo es justicia preventiva y en un sistema democrático la justicia es represiva, se abate cuando el crimen ha sido establecido. Se entiende que desde una perspectiva pragmática para el mundo, el  “quien”  es secundario porque si armas no convencionales se encuentran en manos de insurgentes salafistas es mucho más grave que si son usadas por el régimen de Bashar al Assad y significa que éste ya no controla la situación. Lo cual, en nombre del real politik, justificaría una intervención disfraza de las buenas intenciones de aportar la democracia a gentiles djihadistas que acaban de promulgar una “Fatwa sexual” gracias a la cual las viudas de combatientes caídos podrán ser violadas por los compañeros en armas. Pero el real politik también pasa por: primero saber, luego actuar.



Categorías:Medio Oriente

Etiquetas:, , , , ,

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: